
¡Hola a todos! Bienvenidos de nuevo a este blog sobre corrección de textos.
Continuamos por todo lo alto con dos temazos con los que los correctores tenemos que lidiar con mucha frecuencia. Ambos tienen nombres un tanto altisonantes, pero enseguida veréis en qué consisten y seguro que a muchos de vosotros os suenan.
POSESIÓN INALIENABLE
¿Qué es?
Es el uso de un determinante posesivo en lugar de un artículo determinado «cuando la oración contiene un elemento que expresa la persona del poseedor y el grupo nominal definido designa un elemento constitutivo o muy característico de aquel». Traducido: la posesión inalienable se da cuando empleamos un determinante posesivo en lugar de un artículo determinado ante sustantivos que designan, sobre todo, partes del propio cuerpo.
¿Por qué?
Por influencia del inglés, donde sí se emplean los determinantes posesivos y es algo correcto.
Voy a poner un ejemplo muy sencillo:
X Me dolía mi pie.
✓ Me dolía el pie.
La sofisticada denominación «posesión inalienable» alude a algo intransferible (la mano, el pie, la rodilla, la cabeza…), algo que no se puede enajenar. Y se produce, fundamentalmente, con verbos que implican movimientos naturales o característicos (inclinó el cuerpo, cerré los ojos, apretó los puños…) o con verbos transitivos de acción o estado (se tapó la cara, tenía muy pequeños los pies), según explica la Ortografía de la lengua española en el apartado 14.7 y en el apartado 18.7.
Son habituales casos como:
X Se abrasó la mitad de su cuerpo.
✓ Se abrasó la mitad del cuerpo.
X Le guiñó su ojo derecho.
✓ Le guiño el ojo derecho.
X Con la uña de su dedo meñique se hurgó entre sus dientes.
✓ Con la uña del dedo meñique se hurgó entre los dientes.
X Valentín cogió el caramelo y lo introdujo en su boca. (Podría entenderse, si el contexto no es lo suficientemente claro, que Valentín coge el caramelo y lo introduce en la boca de otra persona, pero ya sabemos que, casi siempre, el contexto lo aclara todo).
✓ Valentín cogió el caramelo y se lo introdujo en la boca.
(Aquí ya no hay posibilidad de duda o confusión y queda un enunciado sencillo y claro).
X —Este lugar es un infierno —se lamentó, agitando su mano delante de su cara.
✓ —Este lugar es un infierno —se lamentó, agitando una/la mano delante de la cara.
X ¿Y tú te lo crees? —dijo, apurando el vino que quedaba en su copa con su mano.
✓ ¿Y tú te lo crees? —dijo, apurando el vino que le quedaba en la copa con la mano.
O, mejor aún:
✓ ¿Y tú te lo crees? —dijo, apurando el vino que le quedaba en la copa.
Esto casi siempre es así, salvo en casos menos frecuentes donde alguien dé de beber a otro o donde alguien beba no con sus manos, sino con una prótesis, por ejemplo, en cuyo caso se haría constar.
Este último ejemplo me sirve para introducir otro aspecto: los determinantes posesivos no solo se utilizan indebidamente en el caso de las partes del cuerpo, sino también en el caso de cosas materiales, es decir, objetos no estrictamente inalienables o, lo que es lo mismo, objetos que se pueden enajenar (ceder, traspasar, transferir) y que forman parte de la esfera personal y que se interpretan como pertenecientes naturalmente a un individuo.
Se ve mucho más fácil con ejemplos:
X Se puso su abrigo y salió dando un portazo.
(Salvo que se esté poniendo el abrigo de otro, como siempre, el contexto…).
✓ Se puso el abrigo y salió dando un portazo.

X A la señora Mínguez la atracaron el otro día y le robaron su collar de perlas.
✓ A la señora Mínguez la atracaron el otro día y le robaron el collar de perlas.
No abundo más porque creo que queda suficientemente claro. Tal vez, vistos así, estos ejemplos os parezcan muy obvios, pero os puedo asegurar que el uso de los determinantes posesivos relacionados con partes del cuerpo o cosas de la esfera personal está más extendido de lo que pueda parecer.
Seguro que a partir de ahora los detectáis más fácilmente.
¡Vamos con la segunda parte!
PLURAL DISTRIBUTIVO
El plural distributivo (otra herencia del inglés) no aparece solo en textos (mal) traducidos, sino que campa a sus anchas en textos escritos en español.
Consiste en aplicar indebidamente el plural en casos como los que siguen:
X Danny se quedó atónito al reparar en las palabras de aquellas gentes, convencidas de que podían hacer lo que quisieran con sus vidas sin darse cuenta de que todo lo que creían desear era una quimera.
✓ Danny se quedó atónito al reparar en las palabras de aquellas gentes, convencidas de que podían hacer lo que quisieran con su vida sin darse cuenta de que todo lo que creían desear era una quimera.
X El dragón dijo: «Nuestros cuerpos son más grandes que los de los humanos».
✓ El dragón dijo: «Nuestro cuerpo es más grande que el de los humanos».
X La gente está sacando sus teléfonos y la está fotografiando.
(Sí, puede que una persona tenga más de un teléfono, pero en este caso, cuando va a hacer una foto, lo normal es que saque solo uno).
✓ La gente está sacando su teléfono y la está fotografiando.
TRACA FINAL
¿Qué pasa cuando se combinan la posesión inalienable y el plural distributivo? Pues que tenemos un dos por uno y ocurren cosas como esta:
X Todos movieron sus cabezas al mismo tiempo.
Si nos situamos en un plano realista, alejado de la literatura fantástica o ciencia ficción, solo disponemos de una cabeza.
Si hay un grupo de gente de fiesta en una habitación y de repente se apaga la música y se abre un boquete en el techo, lo adecuado es decir:
✓ Todos movieron la cabeza al mismo tiempo.
Otro ejemplo con «cabeza»:
X Se puso a llover y las mujeres se pusieron el pañuelo sobre sus cabezas.
✓ Se puso a llover y las mujeres se pusieron el pañuelo sobre la cabeza.
X Lloraban lágrimas sinceras, sollozando en las esquinas con sus espaldas curvadas.
✓ Lloraban lágrimas sinceras, sollozando en las esquinas, con la espalda curvada.
(Aquí, además, introducimos la coma).
Bueno, pues hasta aquí la entrada de hoy. Como siempre, espero haberme explicado bien y que el contenido os haya resultado interesante.
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Excelente, Elena. Me encantó. Quiero recibir tus valiosas e tradas.
Encantado